La belleza sin par de las islas griegas
es lo que las convierte en un destino turístico romántico por
excelencia. Sus románticos atardeceres y cálidas playas están entre las
mejores del mundo.
Las cinco islas más populares, en
términos de la cantidad de turistas que las visitan anualmente, son
Santorini, Mykonos, Creta, Rodas y Corfu.
Santorini es para muchos la más
singular y hermosa de las islas del circuito griego. Lo que la convierte
en única es que se cierne literalmente sobre la punta de un antiguo
volcán cuya explosión, en el año 1500 A.C., fue para algunos la más
grande de la historia.
El parque arqueológico de Aktoriri es en
realidad para los expertos lo que muchos han descripto como la ciudad
perdida de Atlantis. Los paisajes y atardeceres allí son
simplemente inolvidables.
A Mykonos se la conoce más por su
agitada vida nocturna, sus hermosas playas y sus distinguidas joyerías,
cuya especialidad es el oro. La isla de Delos está muy cerca de Mykonos
y en ella hay un considerable parque arqueológico que vale la pena
visitar.
Creta es la más grande de las
islas de Grecia y tiene de todo para el turista: una ciudad cosmopolita,
ruinas antiguas, playas hermosas y además las gargantas rocosas más
prolongadas de Europa.
Rodas es muy similar a Creta en
cuanto a la diversidad de lugares y actividades, y el clima también es
parecido, pero es una isla mucho más pequeña.
Corfu está ubicada en el Mar
Jónico, lejos de las demás islas que se han mencionado. Es un lugar muy
visitado por turistas del Reino Unido. Tiene un clima variado y una
oferta turística que ofrece de todo, desde playas con mucha arena hasta
bosques de pino.
Además de poseer incalculables bellezas
naturales, los griegos son maestros en el arte de hacer sentir a
quienes los visitan relajados y cómodos, requisitos sine qua non
para el romance.
Si lo que queremos es saber lo mejor que
ofrece cada isla, nos tendríamos que quedar con Santorini por su
impactante belleza y sus deliciosos platos típicos; Creta por su
diversidad, cantidad de actividades y deliciosos vinos; Mykonos por su
exhuberante vida nocturna y preciosas playas; Chios y Andros, por ser
dos lugares no tan populares entre los turistas y por la calidez de su
gente.
Quizás el mejor momento para visitar
Grecia sea a partir de mediados de septiembre. El clima no es tan
agobiante y caluroso como en julio y agosto, cuando además se registra
el pico turístico.
A partir de septiembre, además, las
tarifas de avión y hotel son un poco más baratas y la cantidad de
gente que visita Grecia también disminuye considerablemente. Si lo que
se quiere es visitar las islas, el mejor momento es entre junio y
septiembre, sobre todo por las condiciones climáticas.
La mayoría de las islas son bastante
tranquilas en temporada baja, a excepción de quienes habitan en ellas.
Es cierto que se puede ahorrar considerablemente en las tarifas de avión
y especialmente en el alojamiento durante la temporada baja, pero las
islas no son el mejor lugar para estar cuando llueve y hace frío.
Se debe recordar que Grecia forma parte
de la Unión Europea y, en consecuencia, su moneda es el euro. El
dólar es cada vez más débil ante esta nueva moneda europea, lo que
significa que Grecia no es precisamente un destino turístico que se
caracterice por lo accesible o barato.
|