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Al abordar el tema de
los cuidadores de personas mayores, surgen numerosas y variadas
cuestiones, relacionadas con quiénes son estas personas, cómo
influye la situación de cuidado en sus vidas, qué necesidades
concretas tienen, cómo se le puede ayudar a satisfacerlas, etc...
Cuidar de una persona mayor es una carrera de fondo, ya que en
ocasiones solo se trata de un periodo de tiempo escaso, pero en
otras de largos años de tu vida, que pueden afectarla seriamente, no
solo a la persona que cuida de la persona mayor dependiente, sino a
sus hijos, a su marido y a su entorno social. Por ello es necesario
que la persona cuidadora conozca de armas psicológicas y de los
recursos sanitarios y sociales que hay a su alcance para que la
labor de cuidar sea lo menos dañina posible tanto para la persona
cuidadora como para la persona que es cuidada.
Los cuidadores familiares de personas
mayores dependientes son aquellas personas que, por diferentes
motivos, coinciden en la labor a la que dedican gran parte de su
tiempo y esfuerzo: permitir que otras personas puedan desenvolverse
en su vida diaria, ayudándolas a adaptarse a las limitaciones que su
dependencia funcional (entendida en sentido amplio) les impone. Si
pensamos en que cada vez es mayor el porcentaje de población de más
edad, debido fundamentalmente al aumento de la expectativa de vida y
la disminución de la tasa de natalidad, resulta evidente que
aumentará, en un futuro próximo, el número de personas que necesiten
algún tipo de ayuda y, por tanto, el número de cuidadores.
Según datos del INSERSO, en España se
estima que el porcentaje de personas mayores que presentan una
dependencia importante está entre un 10 y un 15 % de las personas
mayores de 65 años.
Por lo general, la familia es la que
asume la mayor parte del cuidado de estas personas (72 % de la
ayuda). En cada familia suele haber un cuidador principal que
responde a las circunstancias de cada familia, sin que se haya
llegado a ello por un acuerdo explícito entre los miembros de la
familia.
En la mayoría de
las familias es una única persona la que asume la mayor parte de la
responsabilidad de los cuidados. La mayor parte de estos cuidadores
principales son mujeres: esposas, hijas y nueras. Hasta tal punto es
así que ocho de cada diez personas que están cuidando a un familiar
mayor en nuestro país son mujeres entre 45 y 65 años de edad. Una de
las principales razones de que la mayoría de los cuidadores sean
mujeres es que, a través de la educación recibida y los mensajes que
transmite la sociedad, se favorece la concepción de que la mujer
está mejor preparada que el hombre para el cuidado, ya que tiene más
capacidad de abnegación, de sufrimiento y es más voluntariosa. A
pesar del claro predominio de las mujeres en el ámbito del cuidado,
los hombres participan cada vez más en el cuidado de las personas
mayores bien como cuidadores principales o bien como ayudantes de
las cuidadoras principales, lo que significa un cambio progresivo de
la situación. |