La lencería se ha considerado desde
siempre como una de las armas de seducción más eficaces. Los
hombres se pirran por la lencería fina. O al menos eso es lo que
afirma esos conocimientos populares de los que todas hemos
aprendido (y que en ocasiones nos ha desviado tanto del auténtico
camino de la sabiduría). Y nosotras no podemos hacer más que
complacernos. Porque, en realidad, la lencería también nos seduce
a nosotras. Ellas y ellos se rinden al encanto de las más
sofisticadas prendas interiores.
Lencería con encanto
Sin duda, nada tiene que ver la ropa que
vistes rutinariamente con la ropa que usas para las noches de
placer mayúsculo. En el primer caso prima la comodidad; en el
segundo, la seducción.
Según el tejido: hay quien afirma
rotundamente que el algodón es un auténtico freno para la pasión.
Pero no te engañes: el algodón también tiene sus encantos. Hay
quien puede encenderse inmediatamente ante un cándido e inmaculado
dos piezas de algodón. El raso y el satín son otros de los
materiales más elogiados por su capacidad de seducción. Pero si
se tuviera que escoger un tejido universalmente sexy, éste sería
en encaje.
Según la forma: tampoco en este sentido hay
unanimidad. ¿Cuál es la prenda más sexy? Un cubriente body, un
minúsculo tanga, un sujetador sugerente, un liguero sujeto con
unas insinuantes medias... los gustos determinan cuál es la ropa
con mayor encanto. El abanico es amplísimo: tú sólo tienes que
seleccionar, probar y elegir aquello que realmente te favorece.
Según el color: una vez más, elegir el color
es cuestión de gustos. El negro y el rojo se han convertido en
los dos tonos fetiches de la sensualidad. Pero no existen juicios
firmes. Puedes optar por los chirriantes tonos brillantes que
últimamente han invadido las pasarelas (rosas, verdes, azules,
lilas, naranjas...) o recurrir a los clásicos (blanco, negro,
granate, rojo... ) O, simplemente, puedes reservar un tono para
cada día.
Ponérsela y... quitársela
La ropa puede tener su encanto pero, en
realidad, la gracia la pones tú. Las puntillas y las blondas
multiplican su efecto seductor con una música envolvente y unos
movimientos sensuales. Si quieres puedes aprender de las grandes
maestras del striptease, aunque lo mejor es que improvises al
ritmo de la música.
¿Cuál es la clave del éxito? Aunque te
parezca extraño el éxito radica en la naturalidad. Seguramente no
es algo que hagas a diario (aunque si le coges el gustillo podrás
aficionarte peligrosamente) pero obsequiar a tu pareja con un
sensual baile mientras te desnudas te llenará de placer. Para
obtener resultados espectaculares debes sentirte cómoda y
relajada. Déjate llevar por el momento y no se te ocurra pensar
en lo que él debe estar pensando. Lo único verdaderamente
importante es que lo estáis pasando divinamente.