Guía de Apadrinamiento
¿A qué se destina tu
aportación?
La aportación mensual que cada padrino
realiza no se asigna directamente al niño apadrinado, ya que su
progreso no puede ser aislado, sino que debe pasar por el progreso
de su familia, de las familias de su poblado y de todas las familias
del entorno en el que vive. Así pues, la aportación mensual de los
padrinos y madrinas que tiene la Fundación se destina a un único
fondo que se utiliza en acciones para los niños, las familias, los
pueblos y, en general, para toda la comunidad dálit y grupos tribales
de Anantapur que participan en el proyecto.
Con este dinero, se realizan diferentes actuaciones
dependiendo del grupo de destinatarios:
Todos los niños de los
poblados que participan en el proyecto de la Fundación reciben
asistencia médica. Además, los niños que asisten a la escuela
de refuerzo de la Fundación reciben un uniforme y material escolar una
vez al año.
Aquellos niños que por diversos motivos no
van a la escuela, tienen la posibilidad de asistir a cursillos o
campamentos especiales para aprender a leer y escribir.
Los niños apadrinados, además de todo
esto, también disponen de una cartilla de ahorros personal,
proyecto impulsado por la Fundación y basado en las aportaciones de
los padrinos de forma totalmente voluntaria.
Por otro lado, todos los niños discapacitados,
estén o no estén apadrinados, disponen de una atención
especializada en centros de la Fundación, certificados médicos, de
una pensión vitalicia, así como de otros recursos específicos para la
inserción social y familiar.
Todas las familias de los
poblados que participan en el proyecto se benefician de asistencia
médica, formación higiénica, vacunación y medicina preventiva y,
además, tienen la posibilidad de acceder a todas las actividades de la
organización encaminadas al desarrollo social y económico como
construcción de viviendas, sistemas de crédito para realizar pequeños
negocios o plantaciones, trabajo en distintos proyectos agrícolas y
ecológicos, trabajo en talleres artesanos, etc.
Los pueblos de Anantapur que
participan en los proyectos, que actualmente son unos 1.500,
disponen de recursos educativos (centros comunitarios utilizados como
escuelas), recursos sanitarios (trabajadoras de la salud, médicos y
enfermeras rurales, centros de atención primaria), recursos para la
integración social de todos los colectivos (talleres de ortopedia y
rehabilitación, shangams o cooperativas de mujeres,
microcréditos para la mujer, centros especiales para niños
discapacitados), recursos agrícolas (pozos, plantaciones de árboles
frutales, embalses, Fondo Permanente para la Sequía), y todo tipo de
recursos para un desarrollo equilibrado de la región, implementados
gracias a una organización social de los habitantes en asociaciones
que representan los intereses de la comunidad. En el ámbito general,
la FVF dispone de una red de asistencia sanitaria primaria y
secundaria, que va desde las trabajadoras de salud hasta hospitales,
una red de centros para discapacitados psíquicos y un proyecto
ecológico global de gran envergadura.
Así pues, el hecho de apadrinar a un
niño, repercute en toda la comunidad donde crece y se desarrolla
y, por lo tanto, apadrinar a un niño significa vincularse a la
comunidad dálit de Anantapur, colaborando en su desarrollo, en su
proceso de transformación, siendo cada uno de nosotros, con nuestra
aportación, quien consigue "transformar la sociedad en humanidad".
